¿CÓMO DETECTAR UN PROBLEMA DE AUDICIÓN EN LOS NIÑOS?

Las señales de alarma varían según la edad:

– En los recién nacidos y lactantes, observamos que no reaccionan ante los ruidos fuertes: no hay movilidad ocular, ni paro e inicio de llantos, ni modificación del ritmo respiratorio, ni giran la cabeza hacia el lado del que procede el ruido, ni dejan de parlotear a partir del sexto mes;

– En una fase más tardía, los signos serán el retraso en la aparición del lenguaje o un lenguaje de mala calidad con palabras mal repetidas. Si la disminución de audición es secundaria, los padres podrán apreciar que el niño habla alto o que hay que repetirle lo que se le dice incluso cuando le interesa.

– Desde que nacen se puede explorar la audición. Dependiendo de la edad del niño, las técnicas que se utilizarán serán diferentes, y los resultados, en cualquier de los casos, serán precisos.

Los problemas auditivos duplican el riesgo de sufrir caídas y lesiones



Una de cada tres personas mayores de 65 años padecen algún tipo de pérdida auditiva discapacitante y, en 2050, se espera que más del 15% de la población española sea mayor de 80 años.
Un informe elaborado por un comité de especialistas otorrinolaringólogos focalizados en la salud auditiva, ha revelado una relación directa entre los problemas de audición y el índice de caídas, poniendo una especial atención en las personas mayores, que son las más susceptibles a sufrir este tipo de accidentes.

¿Oyes o también escuchas?

Oír: Es uno de los sentidos, es la capacidad de detectar vibraciones a través del órgano del oído, los cuales se aprecia como sonidos. Las vibraciones se detectan por los oídos, luego se transforman en impulsos nerviosos y son enviados al cerebro. La audición incluso se produce cuando la persona duerme, ya que, el oído percibe los sonidos y sigue transmitiéndolos al cerebro.


Escuchar: Es una técnica de comunicación que requiere la atención del oyente, que la persona no sólo oiga, sino que por medio de la atención pueda entender, analizar el mensaje y en algunos casos emitir una respuesta. Es decir, lo que se conoce como retroalimentación de la información.


Órganos involucrados


Oír: Al oír sólo se encuentra activo el sistema auditivo, Para oír basta con tener sano el oído.


Escuchar: Al escuchar se activa el sistema auditivo, el cerebro, el sistema nervioso. Para escuchar se requiere más que tener el oído sano, se necesita concentración, en algunos casos supone un esfuerzo adicional para comprender.

¿Oír o escuchar?

¿Qué es oír?

Oír es percibir sonidos a través del sentido del oído, sin inevitablemente entender lo que se está oyendo. Al oír, se pone en funcionamiento el sistema auditivo.

Las personas podemos oír palabras, sonidos, voces, ruidos, etc.

¿Qué es escuchar?

Escuchar es tener activados otros sentidos al oír, para entender lo que se está oyendo. Al escuchar entren en funcionamiento algunas funciones cognitivas como el prestar atención, pensar, recordar y razonar, las cuales ponen en funcionamiento el cerebro y el sistema nervioso.

Las personas podemos escuchar mensajes, señales, música, etc.

Oír y Escuchar

Oír simplemente depende del estado físico de nuestro sistema auditivo. Oímos las 24 horas del día, incluso cuando dormimos percibimos sonidos, el agua goteando, el ascensor subiendo, el sonido del reloj, el tráfico, conversaciones… Sería la captación de estímulos sonoros por el oído humano para ser archivados e interpretados por el cerebro.

Escuchar implica, sin embargo, un esfuerzo de atención a lo que se oye. Podemos elegir si escuchamos o no. Si los sonidos no nos interesan, estamos cansados, nerviosos, despistados tendemos a dejar de escucharlos. Resumiendo es prestar atención voluntaria hacia la fuente sonora.

La importancia de la cera en los oídos de los más pequeños

Las falsas creencias sobre la limpieza de los oídos de los niños pueden llegar a provocarles infecciones

La delicadeza del conducto auditivo es desconocida por muchos, así como también lo es su cuidado. A consecuencia de esto, la mayoría limpiamos de manera incorrecta los oídos por culpa de falsas creencias populares sobre su higiene. Esto supone unos riesgos, especialmente en los niños, que son más vulnerables a causa de su temprana edad y de que todavía están en fase de desarrollo. Por ello, es importante saber de qué manera cuidar los oídos de los más pequeños para no provocar ningún problema de gravedad.

Se tiende a creer que la cera es una señal de mala higiene, cuando la realidad es que limpia, protege y lubrica el conducto auditivo externo, actúa como una barrera frente las infecciones e impide que se dañe el tímpano. Por norma general, no es necesario extraer la cera de los oídos de los niños, ya que al mover las mandíbulas cuando hablamos o masticamos, la cera sale al exterior del oído y, con la ducha e higiene diaria, se cae sola.

Solo en el caso de exceso de cerumen en el conducto exterior, que se suele mostrar en síntomas como picor o molestias, hay que limpiar adicionalmente esa parte del oído.

Dar sentido a tu vida



La mayoría de los niños puede oír desde el momento del nacimiento, incluso antes. Aprenden a hablar por imitación de los sonidos que escuchan a su alrededor y de las voces de sus padres y las personas que los cuidan. Pero aproximadamente dos o tres de cada 1.000 niños, nacen con dificultades auditivas. Otros pierden la audición más tarde durante la niñez.
Los bebés deben someterse a pruebas auditivas antes de cumplir un mes de edad. Si su hijo tiene un problema de audición, es importante considerar el uso de audífonos para su comunicación antes de los seis meses de edad. Esto es porque los niños comienzan a aprender el lenguaje mucho antes de hablar.
Los problemas auditivos pueden ser temporales o permanentes. Algunas veces, por infecciones, enfermedades pueden afectar el oído mismo. Si su hijo no oye bien, venga a vernos www.clinicaauditiva.com
Es frustrante no poder escuchar bien, como para poder disfrutar de una charla con amigos o con la familia. Los trastornos del oído dificultan escuchar. La mayoría de las veces mejoran con audífonos. ¡¡¡ La sordera aísla socialmente !!!.

Tecnología y audición

Las actividades humanas, el transporte, la construcción, el tránsito vehicular y la industria se convirtieron en los principales agentes causantes de malestar acústico.

Es preocupante el uso cada vez más frecuente de teléfonos y reproductores de audio con auriculares a volúmenes muy elevados, ya que constituye un factor que aumenta las posibilidades de sufrir problemas de audición, más aún si no se tiene una cultura de prevención con chequeos constantes y especializados. Pero queda todavía otro aspecto fundamental a tener en cuenta: la longevidad. Los seres humanos tienen una expectativa de vida cada vez más larga. Esto quiere decir que tienen más años para enfermarse, y por tanto, más años para perder audición.

Zumbidos

El órgano auditivo es claramente extremadamente sensible porque casi todo el mundo experimentará tinnitus temporal si se encuentra en un entorno muy tranquilo. 

Existen fuertes vínculos entre el tinnitus y el estrés. Si las personas permanecen despiertas por la noche, estresadas y ansiosas debido a una fecha límite inminente, preocupaciones financieras o duelos, no es raro que se encuentren escuchando ruidos en sus oídos.

Por lo general, esto se vuelve menos molesto cuando se elimina la fuente del estrés y la ansiedad. Sorprendentemente, no existen pruebas clínicas que puedan diagnosticar el tinnitus, por lo que los especialistas en audición confiamos en los  autoinformes.

Un estudio confirma el vínculo entre la pérdida auditiva, el tinnitus y el vértigo con el COVID-19

Algunos virus, como el sarampión, las paperas y la meningitis, pueden causar dificultades auditivas. Pero ¿qué pasa con el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19?

Ahora que la pandemia ha estado con nosotros durante más de un año, se han publicado más estudios y los investigadores han podido estimar qué tan comunes podrían ser estos síntomas.

Es fundamental que las personas con tinnitus comprendan la afección y sean conscientes de que existe una variedad de tratamientos basados en la evidencia que pueden brindar alivio. Para nosotros en Centro Auditivo Virgen del Prado, la gente “no debería aceptar que su calidad de vida tenga que bajar porque tienen tinnitus porque hay cosas que pueden hacer para vivir la vida que quieren”.